El Periodo Posclásico en México abarca desde 900 hasta 1521 d.C., y durante este tiempo se destacan impresionantes civilizaciones que marcan un legado profundo en la historia.
Contenido
- 1 Contexto Histórico: Comprendiendo el Periodo Posclásico
- 2 Características Generales del Periodo
- 3 Los Imperios Principales: Aztecas y Toltecas
- 4 Tula y Tenochtitlan: Urbes de Poder y Comercio
- 5 La División del Tiempo: Temprano y Tardío
- 6 Culturas Emergentes: Mixtecos y la Influencia de Mayapan
- 7 Economía y Comercio: La Base del Desarrollo Posclásico
- 8 Religión y Sacrificio: El Rol de las Guerras Floridas
- 9 Legado Cultural: Escritura y Documentación en el Posclásico
- 10 La Conquista Española: Cierre de una Era
- 11 Impacto y Transculturación: La Formación de Sociedades Mestizas
- 12 La huella del periodo posclásico en méxico actual
- 13 Referencias: Fuentes para Profundizar en el Tema
- 14 Preguntas frecuentes sobre el periodo POSCLÁSICO en México y sus imperios ocultos
Contexto Histórico: Comprendiendo el Periodo Posclásico
Para entender el posclásico periodo, es crucial conocer el contexto histórico que lo rodea. Este periodo sucedió al Clásico, que fue una etapa de gran esplendor para muchas culturas mesoamericanas. Sin embargo, hacia el año 900 d.C., las ciudades del Clásico comenzaron a declinar, lo que dio espacio a nuevas organizaciones sociales y políticas.
Durante esta época, se produjeron importantes movimientos migratorios de pueblos que buscaban nuevos territorios para establecerse. Estas migraciones llevaron a la formación de civilizaciones poderosas que dominaron el paisaje cultural y político de Mesoamérica.
Las civilizaciones que se desarrollaron en el periodo posclásico estaban caracterizadas por un sistema político más militarizado y una elevación de la importancia religiosa en la vida cotidiana. Las guerras y rituales se convirtieron en elementos esenciales de estas sociedades.
Características Generales del Periodo
«>El periodo posclásico se distingue por varias características que lo hacen único. En primer lugar, se observa una notable fragmentación política, donde diferentes ciudades-estado competían entre sí. Esta fragmentación favoreció la creación de alianzas y guerras.
Además, la arquitectura y el arte de esta época presentan una evolución en comparación con el Clásico. Se construyeron grandes templos y pirámides, pero con un estilo que refleja las preocupaciones y creencias de las sociedades militares dominantes. La influencia de las culturas tolteca y azteca fue vital en esta evolución.
Otro aspecto que sobresale en el posclásico periodo es el desarrollo intensivo del comercio. Las rutas comerciales se expandieron significativamente, lo que facilitó el intercambio de bienes y la difusión de ideas entre distintas culturas. Esta economía se basó principalmente en la agricultura, con cultivos como maíz, frijol y chile.
Los Imperios Principales: Aztecas y Toltecas
Uno de los aspectos más interesantes del periodo posclásico son los grandes imperios que emergieron, entre los cuales destacan los aztecas y los toltecas. Los toltecas, que dominaron en el periodo Temprano del Posclásico, son conocidos por su avanzado conocimiento en la arquitectura y el arte. Su ciudad más significativa, Tula, era un centro de poder e influencia.
Los aztecas, por su parte, comenzaron a ganar territorio y poder durante el periodo Tardío. Fundaron su capital, Tenochtitlan, en el lago de Texcoco. Esta ciudad se convirtió en el corazón del imperio azteca, y su crecimiento estuvo acompañado de un desarrollo notable en áreas como la agricultura y la tecnología.
Ambas civilizaciones tenían en común un profundo sentido de la religión y el sacrificio humano, que eran penosamente parte de sus rituales para mantener a los dioses contentos y asegurar la prosperidad de sus pueblos.
Tula y Tenochtitlan: Urbes de Poder y Comercio

Tula, la ciudad de los toltecas, fue un importante centro económico y político. Sus construcciones monumentales y esculturas son testigos de su relevancia en el periodo posclásico. Tula era conocida por su comercio y sus rutas que se conectaban con otras culturas de Mesoamérica, lo que la convirtió en un punto crucial en la red comercial.
Por otro lado, Tenochtitlan, fundada en 1325, se destacó por su notable planificación urbana y logró convertirse en la ciudad más grande de su tiempo. Su ubicación estratégica en el lago Texcoco le permitió establecer un sistema de chinampas, que eran islas artificiales para cultivos, lo que revolucionó la agricultura en la región.
Ambas ciudades son ejemplos de cómo el periodo posclásico combinó poder, religión y comercio, creando un ambiente donde surgieron grandes civilizaciones.
La División del Tiempo: Temprano y Tardío
«>El periodo posclásico se divide en dos subperiodos: el Temprano (900-1200 d.C.) y el Tardío (1200-1521 d.C.). En el Temprano, los toltecas y mixtecos emergieron como las civilizaciones dominantes, destacándose en áreas como el arte y la guerra. Las influencias de los toltecas fueron cruciales, ya que establecieron estilos y prácticas que se repitieron en otras culturas.
En el Tardío, los aztecas comenzaron su ascenso, estableciendo un imperio expansivo que llegó a abarcar gran parte de México. Este periodo estuvo marcado por una intensa militarización, donde las conquistas se volvían necesarias para sostener el crecimiento demográfico de Tenochtitlan.
La diferencia entre estos dos subperiodos radica principalmente en la dinámica de poder y la influencia cultural, cada uno dejando una huella importante en lo que sería el desarrollo de México.
Culturas Emergentes: Mixtecos y la Influencia de Mayapan
Durante el periodo posclásico, también emergieron otras culturas como los mixtecos, que se establecieron en el actual Oaxaca. Estos pueblos eran reconocidos por su habilidad en la orfebrería y la escritura. La influencia de Mayapan, un centro importante de los mayas, también fue notable en este sentido, ya que propagó ciertas tradiciones culturales, religiosas y comerciales hacia el territorio mixteco.
Los mixtecos, a su vez, eran expertos en la construcción de complejos funerarios y en la creación de códices que documentaban sus historias y tradiciones. Estos códices son una valiosa fuente de información sobre su vida social, política y religiosa durante el periodo posclásico.
Esta interconexión entre las culturas emergentes de la época marca el inicio de un tejido social rico y diverso que aún puede ser visto en las raíces de la identidad mexicana actual.
Economía y Comercio: La Base del Desarrollo Posclásico

La economía durante el periodo posclásico se basaba primordialmente en la agricultura, pero también en el robusto comercio que floreció entre las diversas civilizaciones. El comercio no solo facilitó el intercambio de bienes como algodón, cacao y jade, sino que también permitió una comunicación constante entre culturas, enriqueciendo así su desarrollo.
Las rutas comerciales eran fundamentales, ya que las mercancías podían viajar en largas distancias. Por ejemplo, los aztecas establecieron un sistema que integraba tanto caminos terrestres como vías fluviales para facilitar este intercambio. El comercio era esencial para cada ciudad-estado, uniendo diferentes pueblos y haciendo que dependieran unos de otros.
La economía se complementaba con un sistema tributario en el que las áreas conquistadas debían ofrecer a los aztecas recursos, alimentos y mano de obra, lo que fortalecía aún más el crecimiento de Tenochtitlan y sus alrededores.
Religión y Sacrificio: El Rol de las Guerras Floridas
«>La religión fue un elemento central en el periodo posclásico. Los pueblos indígenas creían en múltiples dioses, y la adoración a estas deidades formaba parte de su vida diaria. Las Guerras Floridas fueron un aspecto fundamental de esta religión, donde los pueblos se enfrentaban en batallas rituales cuyo objetivo era capturar prisioneros para sacrificarlos a los dioses.
Estas guerras no eran solo un medio de expansión territorial, sino también una forma de complacer a los dioses y asegurar el bienestar de la comunidad. Se creía que la sangre de los sacrificios era necesaria para alimentar al sol y mantener el equilibrio del universo.
El sacrificio humano, aunque impactante desde una perspectiva moderna, fue parte integral del pensamiento religioso y cultural de las civilizaciones del periodo posclásico.
Legado Cultural: Escritura y Documentación en el Posclásico

Una de las legacies más importantes del periodo posclásico fue el desarrollo de la escritura, que permitió documentar eventos, rituales y costumbres. A diferencia de otras culturas, los mixtecos y aztecas utilizaron la escritura para preservar su historia y cosmovisión.
Los códices mixtecos son ejemplos notables de esta práctica, mientras que en Tenochtitlan se utilizaban glifos para comunicar información. La escritura además de funcionar como medio de comunicación, se convirtió en un vehículo para transmitir conocimientos y costumbres a lo largo de generaciones.
Este avance en la comunicación contribuyó a un sentido de identidad cultural y unidad entre las diferentes civilizaciones del periodo posclásico, a pesar de la fragmentación política que existía.
La Conquista Española: Cierre de una Era

El periodo posclásico llegó a su fin con la llegada de los españoles en el siglo XVI. La conquista liderada por Hernán Cortés en 1519 marcó el inicio de un proceso de transformación radical en el territorio que hoy conocemos como México. Las estructuras sociales, políticas y culturales de las civilizaciones autóctonas sufrieron cambios profundos y a menudo violentos.
Los españoles, al llegar, se encontraron con un imperio azteca en su apogeo, pero que también enfrentaba problemas internos. La llegada de los europeos trajo consigo enfermedades que diezmaron a la población indígena y permitió a los conquistadores establecer un control que rápidamente se consolidó.
La transculturación fue una consecuencia directa de esta conquista, donde las culturas indígenas y europeas comenzaron a combinarse, dando lugar a nuevas formas de vida y un mestizaje cultural que define a México hasta la actualidad.
Impacto y Transculturación: La Formación de Sociedades Mestizas

La llegada de los españoles resultó en un proceso de transculturación que transformó radicalmente las culturas indígenas. Este fenómeno no solo incluyó la pérdida de varias tradiciones, sino que también propició la creación de nuevas identidades culturales.
Las sociedades mestizas, que emergieron como resultado de esta fusión, combinaban aspectos de las culturas indígenas y españolas. Esta nueva comunidad generó un rico mosaico cultural que influiría en todos los aspectos de la vida en México, desde la gastronomía hasta las tradiciones religiosas y la lengua.
El impacto del periodo posclásico en estas nuevas sociedades es innegable, ya que las raíces de las culturas indígenas siguen vivas en la actualidad, fusionándose con elementos de la herencia española.
La huella del periodo posclásico en méxico actual
El periodo posclásico es fundamental para comprender las raíces de la sociedad mexicana actual. Aunque terminó con la llegada de los españoles, el legado de civilizaciones como los aztecas y toltecas sigue presente en la cultura, religión y tradición del país.
El conocimiento de este periodo nos ayuda a entender la diversidad y complejidad que define a México, así como la resiliencia de las culturas indígenas a lo largo del tiempo. La herencia del periodo posclásico es una pieza clave de la identidad mexicana contemporánea, reflejando un pasado rico en luchas, innovaciones y creatividad.
Referencias: Fuentes para Profundizar en el Tema

- Gruzinski, Serge. «La guerra de los mundos: 1450-1650».
- Clendinnen, Inga. «Fierce and Unyielding: The Enterprising Spirit of the Aztecs».
- Desmond, Jane. «Los Mixtecos: Cultura de un pueblo originario».
- Torres, David. «La arquitectura tolteca y su influencia».
No cabe duda de que el periodo posclásico sigue siendo un tema interesante que nos invita a explorar la riqueza cultural de México y la complejidad de su historia.
Preguntas frecuentes sobre el periodo POSCLÁSICO en México y sus imperios ocultos

¿Qué imperios surgieron en el periodo Posclásico?
Durante el Periodo Posclásico en México, surgieron varios imperios importantes que marcaron la historia de la región. Entre los más destacados se encuentran:
- Mexicas: También conocidos como aztecas, fundaron Tenochtitlán y dominaron gran parte de Mesoamérica.
- Purépechas: Situados en la región de Michoacán, fueron grandes guerreros y tuvieron un sistema político avanzado.
- Mixtecas: Reconocidos por su habilidad en la orfebrería y su riqueza cultural, influyeron en la región de Oaxaca.
Estos imperios no solo se destacaron por su poder militar, sino también por sus aportes en arquitectura, arte y religión, que todavía son estudiados y admirados en la actualidad.
¿Cómo se define el periodo Posclásico en México?
El periodo Posclásico en México se extiende aproximadamente desde el año 900 d.C. hasta la llegada de los españoles en el siglo XVI. Este periodo se caracteriza por una notable diversificación cultural y el surgimiento de importantes civilizaciones que dejaron una huella indeleble en la historia del país. A diferencia del periodo Clásico, el Posclásico se define por la fragmentación política y el aumento de conflictos entre los distintos grupos.
Durante el Posclásico, se desarrollaron varios imperios y ciudades-estado que dominaron diversas regiones de Mesoamérica. Entre los más destacados se encuentran:
- Los mexicas (o aztecas), que establecieron su capital en Tenochtitlán.
- Los tarascos, con su centro en Michoacán.
- Los mixtecos y zapotecos, que florecieron en Oaxaca.
Este periodo también estuvo marcado por una intensa actividad comercial y la expansión de redes de intercambio que conectaban diversas culturas. A pesar de las tensiones políticas, el Posclásico fue una época de gran riqueza cultural y artística, evidenciada en la arquitectura, la escultura y la cerámica de las civilizaciones que prosperaron en este tiempo.
¿Qué imperio poderoso se desarrolló durante el Posclásico en el centro de México?
Durante el Periodo Posclásico en México, uno de los imperios más poderosos que se desarrolló en el centro del país fue el Imperio Mexica, también conocido como el Imperio Azteca. Este imperio se destacó por su gran expansión territorial y su influencia cultural, convirtiéndose en una de las civilizaciones más importantes de Mesoamérica.
Entre las características más relevantes del Imperio Mexica se encuentran:
- Capital: Tenochtitlán, ubicada en el actual Ciudad de México.
- Organización social: Estructurada en clases, con un emperador en la cúspide.
- Religión: Politeísta, con deidades como Huitzilopochtli y Quetzalcóatl.
- Economía: Basada en la agricultura, el comercio y tributos de pueblos conquistados.
¿Qué pasó con los mayas en el periodo Posclásico?
Durante el periodo Posclásico, los mayas experimentaron una serie de transformaciones significativas en su organización social y política. A diferencia del periodo Clásico, donde las ciudades-estado alcanzaron su mayor esplendor, en el Posclásico se produjo una fragmentación del poder, con el surgimiento de nuevos centros urbanos como Chichén Itzá y Tulum. Estas ciudades se caracterizaron por su influencia militar y comercial, así como por su estilo arquitectónico distintivo.
A lo largo del periodo Posclásico, los mayas enfrentaron múltiples desafíos, incluidos conflictos internos y externos. Los cambios climáticos, como la sequía, impactaron gravemente la agricultura, lo que llevó a una disminución de la población en algunas regiones. Además, el contacto con otras culturas, como los toltecas, trajo consigo un intercambio cultural y tecnológico, pero también tensiones que exacerbaron las luchas por el poder entre las ciudades.
Hacia el final del Posclásico, los mayas comenzaron a experimentar un declive que culminaría en la llegada de los conquistadores españoles. A pesar de esto, la cultura maya no desapareció; sus descendientes continúan habitando la región y preservando tradiciones. La herencia maya perdura en aspectos como:
- La lengua y el arte
- Las prácticas agrícolas
- Las costumbres y festividades





